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TRAMA : En 1954, 1966 y 1996 Godzilla ha atacado
el Japón con desvastadores consecuencias. Por
ello el gobierno ha formado el escuadrón G para
combatir al gigante verde. Ahora el equipo ha logrado
desarrollar un arma especial, la cual genera agujeros
negros en miniatura, y esperan dispararla sobre Godzilla
desde un satélite. Pero, en una de las pruebas
en tierra, el arma provoca la apertura de un agujero
espacio temporal, por el cual pasa una libélula
prehistórica que termina por depositar un huevo.
Un chico, creyendo que se trata de una extraña
roca, la lleva consigo hasta Tokio; pero el material
comienza a degenerarse, y el niño decide librarse
de ella en los desagües. Ahora el huevo se ha convertido
en una avispa mutante gigante que comienza a dejar cientos
de huevos en la ciudad; y mientras tanto Godzilla ha
reaparecido, dirigiéndose hacia Tokio. Todo parece
indicar que los monstruos terminarán por colisionar
en la capital de Japón en una batalla campal.
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Este es el film posterior de Godzilla
2000 (1999), la entrega que relanzara a Godzilla en
la denominada etapa Millenium. Pero a pesar de
mantener la misma prolijidad técnica y argumental,
es un film que ha generado polvareda - la mitad de la
crítica lo alaba mientras que el resto lo ha abofeteado
sin miramientos -. Uno no puede dejar de pensar en que
el público norteamericano que sigue la serie -
fundamentalmente a través del video - le busca
la quinta pata al gato e intenta encontrar las fallas
para abuchear a los japoneses por haber despreciado la
temible versión norteamericana de Roland Emmerich
de 1998. Godzilla trata sobre gente en trajes de goma,
pisando maquetas y peleando contra monstruos bizarros;
es así de simple. Y cualquier film de la etapa
Millenium es ampliamente superior al final de
la era Showa (las películas de Jun Fukuda).
E incluso son obras maestras al lado de la bazofia norteamericana
de 1998.
Godzilla vs Megaguirus comienza a
mostrar una tendencia usual de la era Millenium,
en donde cada film borra de un plumazo las entregas
anteriores y sólo toma al film original - Godzilla,
King of the Monsters (1954) - como fuente única.
Aquí relaciona a la gran G con algunos ataques
posteriores - como si nunca hubiera sido exterminado
por la bomba de oxígeno -, y señala al
monstruo como un depredador de fuentes de energía
(al estilo de Gamera).
El por qué se toma tantos años en atacar
no queda explicado; lo cierto es que Japón ha
armado su escuadrón anti Godzilla y se prepara
a disparar una novísima arma que genera agujeros
negros en miniatura (!). Pero el ensayo termina por
traer impensadas consecuencias, y culminan por generar
otro monstruo pisa maquetas.
Una de las cosas que se agradece de Godzilla
vs Megaguirus es que al menos los imbéciles
comic relief que suelen tener los filmes de
la gran G están omitidos. Por el contrario, el
comienzo del film está dirigido con gran brío
y con ferviente dramatismo. Las nuevas tomas angulares
desde el piso de Godzilla se ven fenomenales, y el monstruo
se ve realmente enorme. A su vez los efectos de fotografía
muestran a los soldados corriendo cerca de las patas
de la criatura, mientras esquivan pedazos de mampostería
(siempre que pueden), lo cual es fantástico.
El 90% de los encuadres de Godzilla se ven fabulosos,
con algunas escasas excepciones, en donde las maquetas
resultan evidentes. Pero los ataques están filmados
con virtuosismo, e incluso generan más de una
sorpresa - como cuando la capitana Tsujimori cae al
agua y termina trepándose a la cresta de Godzilla,
como si fuera Moby Dick -. En ese sentido
el trabajo es impecable.
La trama tienta, en un principio, con jugarse a una
historia adulta. Aquí Tsujimori va por la revancha
contra Godzilla, lo cual la lleva a cometer acciones
temerarias. Hay un nerd llamado Kudo, que desarrolla
tecnología en miniatura, y que suele salvar las
papas del fuego. El film también cuida de que
ambos no caigan en el obligatorio cliché de enamorarse,
lo cual está bien. Es cierto que mucha de la
tecnología que expone el guión es verdaderamente
delirante - los robots miniatura de Kudo, o los mini
agujeros negros que, aún sin que uno sepa física,
imagina que va a ser peor remedio que la enfermedad
y no tan light como lo pinta la cinta -, pero
como el resto de la película está tan
bien, es perdonable. Y aquí aparece un nuevo
adversario mutante que es Megaguirus; primero como libélula,
después como avispa gigante, como enjambre y
por último transfiriendole ADN de Godzilla a
una reina madre que es la que termina por darle una
paliza a la gran G.
Megaguirus viene a ser como la versión malvada
de Mothra, aunque sigue siendo un mamotreto
volador inmóvil (sólo en Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack
(2001) Mothra se mueve de manera decente). En el momento
en que se transforma en un enjambre que sobrevuela Tokio,
el film se aparta un poco de la clásica rutina
de match entre criaturas que suele tener la serie. La
llegada de Godzilla a Tokio es colosal, y especialmente
cuando es atacado por el enjambre. Y después en
el clímax con Megaguirus ya formado, a pesar de
los estático de la maqueta de la avispa, se suelen
dar unas buenas piñas que dejan a G de cama. Nada
mal para ser un insecto gigante mutante.
Ciertamente Godzilla vs Megaguirus
tiene algunas inconsistencias; supuestamente el misterio
oculto tras el nuevo ataque de Godzilla revela no ser
tal - hay otra fuente de energía experimental
en la ciudad -; los agujeros negros y la tecnología
en miniatura no convencen mucho - siquiera a los más
fanáticos de la serie como yo -, y por momentos
el film pareciera probar un terreno más adulto
y escabroso como el primer ataque de la avispa a una
pareja en un callejón, que resulta excesivamente
truculento para lo usual en la saga. Pero aún
con sus errores e inconsistencias, Godzilla
vs Megaguirus tiene varios puñados de
momentos gloriosos, y visiones panorámicas de
Godzilla destructor en gran forma. En sus propios términos
está más que bien, y algunas escenas están
muy inspiradas. Será que con la tecnología
moderna Godzilla se ve glorioso. Por todo ello es que
desde aquí le damos 5 pulgares arriba, a pesar
de lo que digan los envidiosos norteamericanos.
| LA SAGA DE
GODZILLA |
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Los filmes de la saga de Godzilla son:
Godzilla,
Rey de los Monstruos (1954), Godzilla
Raids Again / Gigantis the Fire Monster (1955),
King
Kong vs Godzilla (1962), Mothra
vs Godzilla (1964), Ghidorah
the Three-Headed Monster (1965), Monster
Zero (1965), Godzilla
contra los Monstruos del Mar (1966), Son
of Godzilla (1968), Destroy
All Monsters (1968), Godzilla’s Revenge
(1969), Godzilla
vs Hedorah (1971), Godzilla
vs Gigan (1972), Godzilla
vs Megalon (1973), Godzilla
vs Mechagodzilla (1974), Terror
de Mechagodzilla (1975), Godzilla
1985 (1984), Godzilla
vs Biollante (1990), Godzilla
vs King Ghidorah (1991), Godzilla
vs Mothra: La Batalla por la Tierra (1992),
Godzilla
vs Mechagodzilla (1993), Godzilla
vs Space Godzilla (1994), Godzilla
vs Destoroyah (1995), Godzilla
2000 (1999), Godzilla
vs Megaguirus (2000), Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out
Attack (2001), Godzilla
Against Mechagodzilla (2002), Godzilla:
Tokyo SOS (2003) y Godzilla:
Final Wars (2004). Godzilla (1998) es la versión
americana dirigida por Roland Emmerich |
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