| |
Italia, 1977 :
John Richardson (Capitan Alex Hamilton), Yanti Somer (Meela),
West Buchanan (Richard), Katia Christine (Greta) Director
- Alfonso Brescia, Guión - Alfonso Brescia & Aldo Crudo,
Musica - Marcello Giombini |
|
| |
Este es un flagrante intento de subirse al carro de la euforia producida
por Star
Wars en 1977. Si existía una Guerra de las Galaxias
y una Guerra de las Estrellas, ¿por qué
no tener una Guerra de los Planetas?. Y con la agilidad
comercial que caracterizaba al cine exploitation italiano,
comenzaron a producir toneladas de bazofias de ciencia ficción
que intentaron mamar de la moda del momento. Mientras que lo usual
es clonar directamente Star Wars - con otros imperios
y rebeldes en guerra, naves cruceros y sosías de Darth Vader
incluídos -, al menos Cosmos: War of the Planets
se aparta de ello, circunscribiéndose a una aventura más
propia del comic que del universo de George Lucas.
Pero resulta sorprendente el bajo grado de calidad en que han caído
las producciones italianas (algo de esto hablamos en la reseña
de La
Isla de los Hombres Peces). En los sesenta Italia producía
obras aceptables, quizás no siempre inspiradas, pero al menos
con sabor propio. Pero en los 70 y 80 clonarían a medio mundo,
en especial a todo tipo de moda y éxito comercial del momento,
y con presupuestos risibles. Y Cosmos: War of the Planets
es uno de los intentos más patéticos de hacer ciencia
ficción con dos pesos. Los efectos especiales son realmente
malos, donde las maquetas han sido fotografiadas y superpuestas
a otras proyecciones totalmente oscuras. Las explosiones son dibujos
animados propios de un niño de 10 años; los hombres
flotando en el espacio son tipos colgados de cables visibles (o
sostenidos por los pies, como en la escena de la reparación
del satélite); y los decorados parecen estar armados con
piezas de Lego y faros de autos. Lo único
pasable son los uniformes, pero todo el resto parece cotillón
colorinche. Encima hay un exceso de primeros planos al fotografiar
las nebulosas (unos hilos con luces colgados delante de cámaras)
lo que hace que se vea totalmente borroso.
 |
Todo esto sería perdonable si al menos existiera un argumento
decente, cosa que lamentablemente no sucede. El libreto se toma
la primera mitad de la proyección en generar escenas aisladas,
aburridas y descolgadas de la trama central, como una explosión
galáctica o la reparación fallida de un satelite,
además de mostrar otras secuencias como una pareja haciendo
el amor a traves de la interfaz de una computadora tal como pasaba
en Barbarella.
Queda tan descolgado todo esto que es soporífero. Las actuaciones
no ayudan - en especial la del petreo John Richardson, una vez candidato
a ser James Bond en Al
Servicio Secreto de su Majestad -, y los diálogos son
deprimentes. El desarrollo dramático es absolutamente bizarro,
como en la escena de la reparación del satélite, en
donde nadie mueve un dedo para ayudar al cosmonauta en apuros, e
incluso Richardson se sonríe inapropiadamente cuando hace
media hora que debería haber salido en ayuda de su compañero
y al cual le faltan 30 segundos para que muera. Y cuando por fin
llegamos al nucleo del tema - liberar a los humanoides sometidos
por la malvada computadora reinante -, la acción es de un
patetismo extremo.
Es un film deprimente por lo aburrido y malo. Ni siquiera es tan
patético de que resulte divertido como comedia involuntaria.
Carece de valor camp, y se desploma bajo el peso de su
propia incompetencia. Con muestras así es obvio que la industria
cinematográfica italiana estaba condenada a desaparecer,
tal como sucedió hasta ahora. |
|